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Mantener tu placa de cocina como el primer día

No es fácil elegir la mejor placa de cocina. Le hemos dado muchas vueltas para dar con la vitrocerámica o la placa de inducción que mejor se ajustara a nuestra cocina y a nuestras necesidades. Entonces, ¿por qué dejar que se estropee fácilmente? Es importante hacer un correcto uso de nuestros electrodomésticos para que nos duren más tiempo, por eso queremos dejaros algunos consejos para mantener tu placa de cocina como el primer día.

Limpiarla con frecuencia

Para un correcto mantenimiento de tu placa de cocina, lo principal es limpiarla siempre que la utilicemos, ya que cualquier resto de grasa o de comida puede deteriorarla y acortar su vida útil. Para ello, eso sí, esperaremos primero a que se enfríe.

¿Qué utilizamos para limpiar la placa de cocina?

Si la vitrocerámica o placa de inducción no está muy sucia, bastará con pasar una bayeta o un trapo con agua y jabón. Pero si hay manchas de grasa, es preferible utilizar algún producto específico que dejaremos actuar unos minutos para aclarar después con agua.

Estos productos específicos suelen ser líquidos cremosos con tensoactivos, agentes minerales, disolventes y agentes siliconados. Nunca se deben usar productos abrasivos como sprays, quitamanchas o desoxidantes.

También el trapo debe ser específico para la superficie que vamos a limpiar. Es decir, bayetas o estropajos suaves que no rallen la vitrocerámica.

Cuando la placa de cocina tiene suciedad muy incrustada, habrá que echar mano de un rascador de vidrio. Lo  pasaremos sin apretar demasiado sujetándolo en un ángulo de 45 grados.

No es una encimera

Es importante tener claro que tu vitrocerámica o placa de inducción no es una mesa y, por tanto, no debe utilizarse para dejar nada encima. Debemos evitar colocar la tabla para cortar, el plato con los ingredientes que vamos a cocinar o utilizarla para servir la comida. De esta forma, será más fácil no estropearla y mantenerla como el primer día.

Actuar rápido

Antes decíamos que para limpiar hay que esperar a que la vitrocerámica esté fría. Sin embargo, en algunas ocasiones es preferible limpiar la placa aun en caliente. Por ejemplo, si se nos derrite un recipiente de plástico o la paleta con la que estamos removiendo la receta. Se trata de un accidente más habitual de lo que pensamos. En esos casos, habrá que actuar con rapidez y limpiarlo en el momento. De lo contrario, si esperamos a que se enfríe se endurecerá y nos costará más limpiarlos.

Ollas y sartenes adecuadas

Otra forma de evitar que nuestra placa de cocina se deteriore es utilizar ollas y sartenes con el fondo liso para que la zona de contacto sea lo más regular posible. Además, hay que procurar que el diámetro de la base sea el adecuado.

Otros trucos para limpiar la vitrocerámica

Si  queremos mantener nuestra vitrocerámica o placa de inducción brillante, podemos recurrir a algunos trucos caseros, como por ejemplo el vinagre. Disuelto en agua y aplicándolo con una balleta suave nos ayudará a recuperar el brillo del primer día.

¿Conoces algún otro truco casero para mantener la placa de cocina como el primer día?