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Cómo limpiar tu nevera por dentro

El frigorífico es un electrodoméstico que requiere especial atención cuando hablamos de su mantenimiento ya que nuestra alimentación depende de él. Al fin y al cabo, es  el aparato responsable de la conservación de lo que comemos. Por eso es importante saber cómo limpiar nuestra nevera por dentro.

Sorprendentemente, un estudio de 2010 reveló que el 40% de los hogares tenía en sus frigoríficos altos niveles de bacterias y moho, algo que podemos evitar con una correcta higiene de los mismos.

Tres razones para limpiar tu frigorífico

Antes de ver paso a paso cómo limpiar tu nevera vamos a darte algunas razones por las que conviene mantener limpio tu frigorífico.

1.-No alterar el sabor de los alimentos
Conviene limpiar los restos de comida o líquidos para evitar que los malos olores afecten al sabor de los alimentos.

2.-Conservar mejor los alimentos
La suciedad de la nevera puede acelerar el proceso de descomposición de la comida. Mantenerla limpia hará que los alimentos duren más tiempo en buen estado.

3.-Tener una nevera organizada
¿Cuántas veces has dejado un tupper con las sobras de la cena y luego no has recordado que lo tenías ahí? ¿O has ido a coger un yogur pero ya había caducado? Revisar la nevera semanalmente nos ayudará a mantener la nevera organizada y a recordar los alimentos que tenemos en ella.

Limpiar tu frigorífico por dentro, paso a paso

Lo recomendable es realizar una limpieza más superficial todas las semanas para revisar si tenemos alimentos en mal estado que retirar, y una limpieza más en profundidad cada 3 o 4 meses. Veamos cómo debemos hacerlo:

  • Como utilizaremos agua para su limpieza, es recomendable desenchufar el frigorífico y evitar así cualquier susto. Además, estaremos con la nevera abierta durante un largo rato, por lo que al desconectarla de la corriente evitaremos un gasto innecesario de energía.
  • Después vaciaremos la nevera completamente, tanto de alimentos, como de elementos extraíbles (cajones y baldas).
  • Haz lo mismo con el congelador. Retira la comida y también los cajones. Y para hacer que se descongele más rápido, puedes dejar un balde de agua caliente en su interior.
  • Los cajones y estantes extraíbles los limpiaremos aparte, utilizando por ejemplo el mismo jabón que utilizas para la vajilla.
  • Para el interior de la nevera lo mejor es utilizar una mezcla de agua tibia con vinagre y ayudarte con un paño para aplicarla. También puedes utilizar bicarbonato de sodio para eliminar los malos olores.
  • Hay que prestar especial atención a las juntas de las puertas. Es uno de los lugares de la nevera donde se acumula más suciedad y esto puede hacer que se pudran las gomas. Así que lávalas bien.
  • Lo mismo ocurre con los rincones de la nevera, no descuides ningún recoveco, ahí pueden esconderse más bacterias de las que imaginas.
  • Una vez limpio y bien seco vuelve a colocar los estantes y cajones y a distribuir los alimentos de la mejor manera. Si quieres puedes colocar algún ambientador casero que elimine los malos olores, utilizando por ejemplo un gajo de limón con alguna hierba aromática (albahaca o hierbabuena). También los granos de café tostados pueden servir de ambientador. Colócalos en un recipiente dentro de la nevera y listo.

¿Y el exterior del frigorífico qué?

También hay que ocuparse del exterior del frigorífico, especialmente de la parte trasera. Aquí suele acumularse mucho polvo en las bobinas. Lo más fácil es retirarlo con un pequeño aspirador,  pero siendo muy cuidadoso para no dañar ningún elemento. Aspira bien toda la zona de atrás, incluido el ventilador, y con un cepillo o trapo húmedo puedes retirar la suciedad acumulada en las rejillas.

En cuanto a las puertas del frigorífico, bastará con utilizar agua y jabón. ¡Y ya tenemos lista nuestra nevera, limpia y a prueba de bacterias y moho!