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Pulseras de actividad o pulseras inteligentes, ¿para qué sirven?

Las pulseras de actividad se han convertido en un gadget muy popular, y son el cruce entre nuestro gusto por la tecnología y la necesidad de mantener un estilo de vida saludable. Estos pequeños dispositivos nos permiten controlar la actividad física realizada, monitorizar la calidad de nuestro sueño y de la frecuencia cardíaca, y muchas otras funciones.

¿Qué es una pulsera de actividad?

Una pulsera de actividad o smartband es un pequeño dispositivo que se lleva en la muñeca como el consabido reloj de pulsera, y que incorpora funciones avanzadas para medir diferentes parámetros de nuestras rutinas e incluso del organismo. Es un producto digital englobado dentro de los denominados wearables, esto es, aparatos “llevables”, bien sea en la ropa o en nuestro cuerpo.

Las pulseras de actividad se conectan además con nuestro teléfono móvil mediante Bluetooth y aplicaciones específicas, actuando como complementos de éste y extendiendo así sus funcionalidades. Algunas incluso se sincronizan con otros wearables como bandas pectorales o con básculas inteligentes.

¿Estás pensando en adquirir una pulsera de actividad para mejorar tu rendimiento en el deporte o en tu vida diaria? Pues estás de enhorabuena, porque, a día de hoy, podemos encontrar cientos de modelos de múltiples fabricantes y de todos los precios. Repasamos sus características y funciones principales.

Funcionamiento de las pulseras de actividad

Estos dispositivos registran nuestro movimiento mediante unos sensores internos (acelerómetros, giroscopios, etc.). Los datos aportados por estos sensores se procesan mediante algoritmos y se convierten en datos. ¿En qué tipo de datos? Pues básicamente en “pasos”, que es la unidad estándar para hacer una estimación de nuestra actividad a lo largo del día.

A partir de los pasos registrados por la pulsera de actividad se calcula la distancia recorrida, así como las calorías consumidas en función de nuestra edad, peso, altura y sexo (datos que habremos introducido previamente). Durante las horas de descanso, la pulsera registra nuestra inactividad para proporcionarnos información sobre el sueño: el número de horas e incluso la calidad del mismo, si éste ha sido profundo o ligero.

Las pulseras de actividad pueden también monitorizar lo que estamos haciendo (de pie, andando, en algún vehículo…), registrar nuestro ritmo cardíaco, incorporar GPS para calcular nuestra ubicación, incluir un altímetro para detectar la altitud...

Además de rastrear las actividades que realizamos, muchos modelos de pulseras inteligentes proporcionan notificaciones del teléfono móvil como entrada de llamadas, mensajes o correos electrónicos, alertas de calendario, incluso algunos permiten responder al WhatsApp u otras aplicaciones de mensajería o redes sociales. Las gamas más altas cuentan con funciones de smartwatch o reloj inteligente, con pantallas táctiles a color.

¿Cómo elegir una pulsera de actividad?

A la hora de comprar una pulsera de actividad, lo primero a tener en cuenta es el uso que le vamos a dar, ya que esto nos determinará las características en las que nos tendremos que fijar para realizar nuestra elección. Si soy una persona sedentaria que simplemente busca llevar un ritmo de vida más saludable, una pulsera de actividad básica que mida parámetros generales como el registro de pasos, la distancia recorrida y las calorías quemadas, puede ser más que suficiente. Por su parte, un corredor o deportista de nivel medio o avanzado, necesitará funciones de entrenamiento más sofisticadas.

Algunas recomendaciones:

  • Si se va a utilizar la pulsera de actividad a lo largo de todo el día, incluso para dormir, es importante escoger un material y tamaño adecuado para que ésta resulte cómoda y durable. La estética, por lo mismo, es otro factor importante para que la pulsera no termine en el fondo de un cajón.
  • Para los que practican deporte de manera habitual, sobre todo los runners, es aconsejable utilizar pulseras de actividad con GPS incorporado para seguir mejor el entrenamiento.
  • En caso de practicar algún deporte específico, conviene buscar alguna pulsera de actividad con prestaciones correspondientes a esa práctica. Por ejemplo, en el caso de la natación, hay que asegurarse de que la pulsera sea sumergible y resistente al agua.
  • La funcionalidad de sensor del ritmo cardíaco, que registra nuestras pulsaciones y las muestra en pantalla mientras realizamos ejercicio, es muy interesante para aquellos que buscan en las pulseras de actividad un asistente en el entrenamiento deportivo. Eso sí, encarece un poco el precio.

En definitiva, las pulseras de actividad o pulseras inteligentes van a posibilitar que conozcamos en profundidad nuestros patrones de actividad (o inactividad) diaria para poder tomar acciones de mejora. Tanto si ya practicamos algún deporte o si somos personas sedentarias, las smartbands pueden ser un aliado para potenciar nuestra práctica deportiva, mejorar nuestro sueño o incluso bajar de peso.